9 ago 2018

El Prisionero del Cielo

El Prisionero del Cielo - 
Carlos Ruiz Zafón 




¡Muy buenas a todos!

Voy cerrando historias y hoy os traigo la tercera parte de la tetralogía "El Cementerio de los Libros Olvidados". Si con la segunda novela os decía que me resultaba difícil poder hacer una síntesis, en este caso el autor ha hecho lo posible por evitar que esto ocurra, sintetizando la historia.

Mientras que la primera y segunda novelas tenían una extensión de 600 paginas, 900 la cuarta y última, esta tercera se queda en unas 300, con lo que la historia queda bastante más escueta y con menos acción. Pero a su vez nos va a permitir poner vida a un personaje al que, al menos yo, le había cogido bastante cariño.

Algo muy bueno que tiene esta tetralogía es que te permite leer cualquiera de ellas sin necesidad de haber leído las anteriores. Eso no quita que estén relacionadas y que a medida que vas avanzando, la historia vaya cobrando un sentido completo, pero no es estrictamente necesario.




Historia

Fermín es el personaje del que os hablaba antes, siendo su vida la que podremos descubrir en esta novela y la relación que le une tanto a Daniel Sempere, como a David Martín. A su vez viviremos uno de los momentos más felices en la vida de Fermín, pero también uno de los momentos más complicados de su vida.

El encuentro de Fermín con Daniel cuando éste escapaba de la casa de Clara no fue casual, fue fruto de una promesa que Fermín hizo tiempo atrás y que nunca rompió. 

Fermín fue una de las muchas víctimas de la represión existente en la guerra, acabando preso en el castillo de Montjuic. Allí los presos no tenían nombre, solo eran un número, el número de la celda que ocupaban hasta que, o bien morían, o bien les mataban. Todas las celdas estaban completas, y el individuo que ocupaba la celda contigua a la suya era nada más y nada menos que el escritor David Martín.

Llegó un momento en el que eran tantos los presos de la guerra que fue necesario reubicarlos y ponerlos a compartir celda. A Fermín lo pusieron junto a Salgado, a quien habían encarcelado por sicario y ladrón, y a David con el doctor Sanahuja. Esta cercanía solo sirvió para que Valls, director de la prisión, le extorsionara. Le hizo promesas de sacarle de esa prisión si le conseguía cierta información, pero finalmente su liberación vino de manos de David Martín, quien puso en práctica lo aprendido en el Conde de Montecristo.

La única forma de salir de allí era muerto, por lo que aprovechando el mal estado de salud de Salgado, Fermín dijo al guardia que Salgado había muerto, y después se hizo pasar por él. Escapó por los pelos, fue buscado durante mucho tiempo, pero no consiguieron encontrarle, por lo que para no afrontar la humillación de una fuga, Valls promovió la noticia de que había escapado, pero había muerto durante la persecución, dándole por muerto. 

La Administración le había dado por muerto, y ahora que quería casarse con la Bernarda, tanto ella como el párroco no paraban de pedirle una documentación que no existía. Ese era el motivo que traía tan de cabeza a Fermín. Fue gracias a Daniel que pudo liberarse de ese peso, que acabó convirtiéndose en el marido de la Bernarda y en el padre de sus hijos.

Volviendo al pasado, a los días previos a su huida, Martín le hizo una petición. Le hizo prometerle que cuidaría, desde la distancia, sin dejarse siquiera ver, a la familia de la mujer que más representaba para él, de lo único bueno que había en su vida. Le hizo prometerle que cuidaría de Isabella y de su hijo, el pequeño Daniel Sempere.


Son muchas las cosas que me dejo en el tintero, pero no quiero descubriros cuanto acontece en esta novela, quiero que vosotros mismos lo descubráis y os deleitéis así con esta gran novela, y ya que estamos, tentaros a que toméis entre vuestras manos las cuatro novelas que conforman la tetralogía. 

Me despido diciéndoos que espero que os guste el post y nos vemos en el siguiente.


Un saludo y muchos besos!!



25 mar 2018

El Juego del Ángel

El Juego del Ángel - 
Carlos Ruiz Zafón 





                                    ¡Muy buenas a todos!

Hoy os traigo la segunda parte de la tetralogía "El Cementerio de los Libros Olvidados" y la verdad es que se me hace muy difícil poder resumirla, pues es una novela que bien merece la pena ser leída.

Son cuatro los libros que componen esta saga, La Sombra del Viento fue el primero, El Juego del Ángel es el segundo, y a estos le siguen El Prisionero del Cielo y El Laberinto de los Espíritus. Habiendo leído los dos primeros me queda muy claro que me va a ser imposible dejar la saga a medias, con lo que ya pongo título a mis próximas lecturas.

Algo que me ha gustado mucho de estos libros es que no hace falta haberte leído un libro para poder comprender la historia que se nos narra en los siguientes, con lo que se pueden leer de forma desordenada sin problema. Aunque si he de decir que todas las historias están conectadas e imagino que a medida que va avanzando la saga el circulo se va cerrando, pero como he dicho antes, puedes leer cualquiera de los libros sin acabar preguntándote ¿qué me he perdido?




Historia

Mientras que en La Sombra del Viento nos metíamos en la piel de Daniel Sempere, hijo adolescente del señor Sempere, propietario éste último de la librería Sempere e Hijos. En El Juego del Ángel nos metemos en la piel de David Martín, un joven escritor que trabaja como periodista para el periódico "La Voz de la Industria".

El padre de David trabajaba como guardia de seguridad nocturno en el periódico, y David solía acompañarle. Una de las noches en las que se dirigían al trabajo, un par de hombres salieron a su encuentro y dispararon a su padre. David salió a correr y se refugió en el único sitio que conocía, el periódico. Cuando le encontraron, don Pedro Vidal se hizo cargo de él y le dio un trabajo en el periódico con el que él pudiera vivir.

Al principio hacía recados más que nada, luego empezó a escribir noticias, y con el tiempo acabó haciendo uso del gran talento que guardaba oculto. David era un gran escritor de novela negra, y por fascículos, comenzó a escribir unas historietas llamadas "La Ciudad de los Malditos". La gente se moría de ganas por leer cada uno de los capítulos, y sus compañeros del periódico no dejaban de odiarle por haber conseguido más que ellos siendo más joven.

Su talento solo le sirvió para ganarse el odio de sus compañeros de redacción, y al final acabó despedido y temiendo la manera en que iba a ganarse la vida. La solución le vino de manos de Pedro Vidal, David escribiría para unos editores amigos suyos bajo el seudónimo de Ignatius B. Samson. No le gustaba la idea de escribir bajo un seudónimo, pero era mejor que morirse de hambre.

Mientras aún trabajaba en La Voz de la Industria, una tal Andreas Corelli, propietario de Editions le Lumiere se puso en contacto con él. Años más tarde, cuando escribía bajo el seudónimo de Ignatius volvió a ponerse en contacto con él, haciéndole una proposición: Andreas le pagaría una increíble suma de dinero si él escribía un libro para él, aunque no cualquier libro. En un principio denegó la oferta, pero finalmente, ante su estado y lo que Andreas le ofrecía acabó aceptando su encargo.

Andreas cumplió con su promesa, y a David no lo quedó más remedio que cumplir con la suya aunque no le gustase ni le pareciera ético lo que hacía. Fue un año de escritura, pero un año pasado por glorias y tormentos. Buenos y malos momentos, pérdidas, reencuentros, y más pérdidas. Detenciones, huidas, engaños, daños...



Es mucho lo que no os cuento, pero creedme, merece la pena sumergirse en esta novela que nos traslada a la Barcelona de principios del siglo XX. Una novela que nos permitirá descubrir la relación existente entre las cuatro novelas que componen la tetralogía, cerrando así el circulo que Carlos Ruiz Zafón ha orquestado para todos nosotros.


Me despido diciéndoos que espero que os guste el post y nos vemos en el siguiente.

Un saludo y muchos besos!!



25 feb 2018

Los días iguales de cuando fuimos malas

Los días iguales de cuando fuimos malas - Inma López Silva




¡Muy buenas a todos!


El libro que hoy os traigo es de una tocaya, otra Inma, y además con una protagonista también llamada Inma, vaya combinación...

La verdad es que esta iba a ser una más de las premisas del Anualthon 2017, pero al final las cosas se me complicaron y me fue imposible terminarlo antes del 2017. Pero aún así quería traerosla y dejaros ver la obra de esta mujer con la que comparto nombre.

Cinco mujeres unidas durante un tiempo en un mismo lugar, cinco mujeres a las que el destino ha unido pero que muy posiblemente no vuelvan a encontrarse nunca más. Cinco mujeres que comparten algo y nada a la vez...





Historia

¿Qué es lo que tienen en común una monja, una bailarina, una gitana, una colombiana y una escritora? Solo una cosa las une, y es la prisión de A Lama.


  • Sor Mercedes es la monja. Su madre murió siendo ella una niña, su padre las había abandonado poco después de ella nacer, y ella se acabó criando en un convento con las monjas, dedicando finalmente su vida a la misma labor que sus mentoras. Además de monja se hizo enfermera y acabó en la prisión de A Lama tras descubrirse que había robado y dado en adopción a los hijos de aquellas mujeres que a sus ojos no eran suficientemente buenas. También había esterilizado a otras tantas madres, impidiendo que pudieran volver a tener otros hijos.

  • Laura es la bailarina, o lo era antes de decidir que iba a estudiar derecho para convertirse en funcionaria de prisiones. Se ha convertido en algo así como una amiga de las reclusas, que confían en ella, contándole sus penas y problema.

  • Margot es la gitana, se quedó embarazada siendo prácticamente un cría y dio a luz a un niño rubito de ojos verdes que para nada podía ser de su esposo, que era tan crío como ella. Fue desterrada, separada de su hijo y abandonada a su suerte. Desde entonces trabaja como prostituta, porque para ella la prostitución es su trabajo, teniendo incluso clientes fijos cuando ella realmente es lesbiana.

  • Valentina es la chica colombiana. Se quedó embarazada tras ser violada por un amigo de su madre que siempre había estado detrás de ella diciéndole burradas que ella consideraba normales. Tras parir sin que nadie, ni siquiera su madre, se hubiera dado cuenta de su estado, se marchó del pueblo para no tener que aguantar las malas caras y los cuchicheos de aquellos que la habían visto crecer. Acabó llegando a España, con su hijo bajo el brazo y una buena cantidad de cápsulas de cocaína en el cuerpo.

  • Inma es la escritora. Casada y madre de una niña, a día de hoy nos cuenta las vivencias de aquellas mujeres que compartieron prisión con ella, a la vez que nos va haciendo confesiones. Bueno, a nosotros no, a su marido, que es el destinatario de las palabras que está escribiendo.


Pues estas cinco mujeres han acabado en prisión, todas ellas presas menos Laura, que trabaja allí. Cada una con una historia y con una vida tanto anterior a la etapa que la escritora narra, como durante dicha etapa e imagino que posterior también. Con distintos finales, unos mejores y otros peores. Reencuentros, muertes, embarazos, abortos, enamoramientos, suicidios... 

¿Os animáis? Yo lo haría, pues la verdad es que son cinco historias que no tienen pérdida y que nos desvelan un mundo que muchos desconocemos pero que vemos a diario.



Como siempre os digo, espero que os guste y nos vemos en la siguiente publicación.


Un saludo y muchos besos!!



31 ene 2018

Zona Zero en los Pedroches

Zona Zero en los Pedroches - 
Mikel Murillo



¡Muy buenas a todos!

Hoy os traigo un libro muy especial, muy especial al menos para mí. El título ya nos habla de una "Zona Zero", es decir, el lugar en el que una epidemia empieza, más concretamente una epidemia zombie, pero no es la epidemia lo importante, sino esa zona considerada Zona Zero: Los Pedroches.

Los Pedroches es un lugar real. Son un conjunto de municipios de la zona norte de Córdoba (España), y entre ellos se encuentra el pueblo del que yo soy, por lo que yo soy una de los habitantes del Valle de los Pedroches, que es como realmente se llama. Así que sí, cuando vi que este libro transcurría en los pueblos del Valle me hizo bastante ilusión, luego descubrí que mi pueblo ni lo menciona pero...

No quiero ponerle pegas, la verdad es que la historia en sí me ha gustado, pero no su forma de referirse a los personajes, haciendo así que muchas veces no supiera quien era el personaje que te estaba contando lo que ocurría. No hay un protagonista que te vaya contando cada capítulo, hay un narrador que te va contando la historia, pero muy frecuentemente se mete en la piel de los personajes, llegando tu a saber que sienten y que no. El problema radica en que resulta difícil ubicarse en quién es ese personaje en cuya piel se ha metido, pues va dando saltos de uno a otro sin aviso previo.




Historia


A lo largo de la historia nos vamos moviendo de unos pueblos a otros, pero la historia se desarrolla fundamentalmente en los pueblos de El Viso y Fuente la Lancha, pero principalmente en El Viso.

Todo comenzó en junio de 2015, fue ese el fatídico mes en el que la epidemia comenzó. Desde entonces ya ha pasado más de un año y no son muchos los que han conseguido sobrevivir. El gobierno los abandonó, el resto de España los sitió y los dejó abandonados a su suerte. En diciembre de 2016 todo está destrozado, abandonado... sin luz, sin agua... vivir en los Pedroches se ha convertido en un juego de supervivencia.

Los Pedroches han sido sitiados, se han levantado muros por todo su perímetro, muros que impiden que cualquiera salga del Valle, ni los contagiados ni los sanos. Los zombies, con sus lentos y torpes caminares, andan por todos lados dando dentelladas al aire y devorando a todo aquel y aquello que se les ponga por delante. Muchos han sido exterminados, un tiro en la cabeza, un machetazo... sea como sea, destrozarles la cabeza es lo único que cuenta.


Cuando la epidemia comenzó, los habitantes de El Viso fueron recluidos en el refugio subterráneo que en la Guerra Civil usaban para protegerse, pero no fue un buen plan. Los zombies llegaron como caídos del cielo y acabaron con la vida de todo aquel que estaba fuera del refugio, es decir, militares y sanitarios. Otro nuevo destacamento de militares tuvo la idea de sacar del refugio a todos los niños y mujeres y trasladarlos de allí, no podían llevarse a los hombre también, los aviones que tenían a su disposición eran demasiado ligeros para transportar a tantas personas. Pero antes tenían que sacarlos de allí, pues al caerse la electricidad, la trampilla eléctrica que sitiaba el refugio había dejado de funcionar.

Usaron un generador eléctrico para levantar la trampilla. Habían planeado una forma de mantener alejados a los zombies, pero aunque en un principio funcionó, después los zombies notaron el ruido y las vibraciones del generador y fueron hacía allí. Algunas personas pudieron huir, fue el caso de José Ramón, pero su hijo quedó allí atrapado, convertido en zombie por un mal planeamiento de aquellos que debían salvarlos.

Pero Jose Ramón no fue el único que consiguió sobrevivir, también lo hicieron José y su hijo Alonso, y un tercer hombre, Richie. Habían conseguido sobrevivir por separado, pero no les quedó más remedio que unirse cuando nuevos zombies empezaron a aparecer. Ya habían sufrido la aparición de zombies anteriormente y no se habían visto en la necesidad de unir sus fuerzas, pero estos nuevos zombies eran diferentes.

No eran lentos, ni torpes. Tenían inteligencia, ejecutaban trampas con las que cazarles... Estos zombies habían evolucionado, habían surgido gracias a experimentos del gobierno para devolver a la vida a aquellas personas que habían sido contagiadas. Al principio el tratamiento parecía funcionar, pero después derivó en esa nueva especie de zombies, zombies con inteligencia, mucho más peligrosos que los normales. Estos eran ahora el nuevo peligro al que se enfrentaban.

Pero a esto debemos sumar otro peligro más, el de los saqueadores, personas que iban de un lado a otro liquidando a los supervivientes para hacerse con aquello que aún pudiera ser de utilidad. Provisiones, armas, munición, combustible... todo era bueno para este tipo de personas que también se cruzaron en el camino de nuestro cuatro supervivientes...

Aunque éste no es el único grupo de supervivientes... La historia comienza con un hombre al que sus padres han dejado a cargo de la casa, el huerto, los animales... porque sí, los Pedroches son un grupo de pueblos en los que los vecinos aún tienen tierras donde siembran y tienen a sus animales. Pues este hombre se ha quedado al cargo de la casa de sus padres porque estos se han ido a un viaje con la mitad del pueblo. Son aquellos que acudieron al viaje el segundo grupo de supervivientes.


Respecto a los cuatro supervivientes, si que tenemos una idea, aunque el final queda abierto, de como termina la historia. Pero para los del viaje, nos cuentan algo hacia el final del libro, pero simplemente sabemos que consiguen huir de un grupo de zombies y que se marchan en busca de un nuevo lugar donde refugiarse. 

Como veis, la historia queda completamente abierta, no se si a la espera de una continuación, o siendo este el final concluso, pero el caso es que es así como termina esta historia de zombies ambientada en la tierra en la que nací y crecí.



Bueno, no se si os gustará o no, pero quería compartirla con vosotros.


Un saludo y muchos besos!!



6 dic 2017

Fraude al descubierto

Fraude al descubierto - 
Mary Higgins Clark




¡Muy buenas a todos!

Bueno, pues otra premisa más para rellenar los huecos que aún me quedan del Anualthon 2017, aunque está bastante claro que ya no voy a poder cumplir... 😭😭 Esta es la premisa número 3, un libro que tenga un objeto en la portada sin que sea algo de la naturaleza. Cuando yo cogí el libro pensaba que el objeto era una cajita de esas que se usan para guardar cosas, bisutería y maquillaje en el caso de muchas mujeres, pero no, tras leer el libro me he dado cuenta de que esa caja es realmente una caja de música. También aparece una lampara, así que dos por uno.

Esta novela es un poco como Escrito en el agua, por lo de que hay unos cuantos personajes que te van contando su historia aún a pesar de haber un protagonista. Aunque este es bastante menos lioso, pues el número de personajes es algo menor.

Muchos tachan a Mary Higgins Clark de ser la reina del suspense, yo la verdad es que con este libro no le pondría un sobrenombre tan elevado. No me ha parecido para tanto, aunque también es verdad que este es el único libro que he leído de ella. Además, otra pega es que un personaje te va contando su historia en un determinado día, luego salta a otro personaje en otro día diferente, y luego a otro en el mismo día que el primero, lo cual no hace más que llevarte un poco a la confusión. Pero aún así, tranquilos, que nos os vais a perder.



Historia


Glady Harper es una decoradora de interiores que se mueve sin problemas entre la gente de dinero, siendo este tipo de gente sus clientes más apreciados y valorados. Con Glady trabaja Lane Harmon. Ella es su ayudante principal y se encarga de todos los pequeños trabajos que en las decoraciones hay que hacer, como supervisar la colocación de cortinas, cojines,...


Hace algunos años Glady se encargó de redecorar la casa colonial que Parker Bennett compartía con su esposa, Anne Bennett, y su hijo, Eric Bennett. A día de hoy se puede decir que la familia Bennett ha vivido tiempos mejores, pues desde que Parker murió o desapareció, pues nunca se encontró su cuerpo, todos los que estaban a su alrededor están siendo vigilados por la estafa que este cometió.

Con su fondo de inversiones, Parker había conseguido estafar cinco mil millones de dólares a una gran cantidad de inversores. Poco antes de que descubrieran la estafa, Parker desapareció cuando navegaba con su velero, algunos pensaban que había muerto, pero la mayoría pensaban que había desaparecido con el dinero. Eso ocurrió hace 2 años, y desde entonces todas las agencias estatales le buscan por el delito, pero ninguna ha sido capaz de encontrarle, ni tampoco de encontrar el dinero o a los cómplices que le ayudaron con dicha estafa, pues estaba claro que él solo no podía haberlo hecho

Lane conoció a Eric cuando éste le pidió a Glady que decorada la nueva casa que había comprado para su madre, pues el banco quería vender su gran casa colonial para así poder recuperar parte del dinero estafado por su padre. Le pidió que lo hiciera de forma gratuita, pues el trabajo iba a ser muy pequeño y con la decoración de la casa colonial Glady había ganado una gran cantidad de dinero. Y aunque a Glady no le hizo ninguna gracia, finalmente accedió a hacerlo, ya le cobraría a la condesa Sylvie de la Marco el dinero que costara la decoración, pues ella tenía dinero suficiente y había sido una de las amantes de Parker Bennett.

A la vez que decoraban la nueva casita de Anne Bennett, también decorada el piso de la Condesa de la Marco. Conocida como Sally Chico antes de lograr casarse con el Conde, era sabido por todos que la Condesa había sido una de las amantes de Parker Bennett, y a los ojos de Glady, que creía que Parker Bennett seguía vivo, estaba claro que ambos seguían en contacto y que sería él quién pagará las reformas de la mansión de la Condesa.

Y tenía razón, Parker Bennett estaba vivo. Desde que creó el fondo había estado intentando crearse una nueva identidad, ahora se llamaba George Hawkins y vivía en un chalecito de la isla caribeña de Saint Thomas. En Saint Thomas fingía ser un abogado británico ya jubilado, y nadie se había dado cuenta de su verdadera identidad, pues usaba un discreto disfraz consistente en una peluca castaña, gafas de sol oscuras, y una masilla que se aplicaba en la nariz para cambiar su forma.  

Tampoco Glady se equivocaba en lo de que Parker sería quién pagará la decoración de la mansión de la Condesa de la Marco. Antes de fingir su propia muerte, Parker había comprado una lancha neumática a nombre de George Hawkins, y había guardado el recibo en su cartera. La noche antes de fingir su muerte la paso con la Condesa de la Marco, y ella debió de registrar su cartera porque encontró el recibo de la lancha en el que venía su nuevo nombre, su dirección y su número de teléfono móvil. Una semana después de su desaparición, George Hawkins recibió una llamada de teléfono de la condesa de la Marco, desde entonces ella le estaba chantajeando, o le daba el dinero que ella le pedía o le entregaba al FBI.

Tanto Anne como Eric Bennett estaban siendo vigilados, tenían pinchados los teléfonos y vigilaban sus cuentas corrientes continuamente. Pero además, había agentes infiltrados cerca de ellos que les vigilaban continuamente, como era el caso de Jonathan Pierce, alias Tony Ruso, que fingía ser el vecino de al lado de la nueva casa de Anne Bennett. Además de eso, el equipo del FBI del que formaba parte Jonathan interrogaba constantemente a aquellas personas cercanas a la familia, como a la asistenta de los Bennett o a la secretaria de Parker, también a la propia Lane y a Glady.

El mismo día en el que Lane conoció a Eric, el primer día que fue con Glady a la casa colonial de los Bennett, Eric la invitó a cenar. Fue así como comenzaron a verse, naciendo lo que para Lane era una bonita historia de amor con sentimientos encontrados. Lane era una chica joven, 28 - 30 años, pero aún así ya era viuda y madre de una niña de 5 años. Su marido, Ken, había muerto en un accidente cuando ella aún estaba embarazada, y ahora que estaba conociendo a Eric, no tenía claro si debía dejarle entrar en su vida o no. 

Había salido varias veces con él. Sí, se estaba enamorando de él, e incluso su hija Katie, que también le había conocido, se estaba encariñando con él. Su relación se había convertido en algo público, les habían fotografiado una de las veces que habían salido a cenar, y desde entonces habían tenido que empezar a esconderse para poder salir juntos. Cada vez que salían a cenar, Lane iba también a ver a Anne, y cada vez que la veía parecía que ésta se encontraba peor, más débil, le estaba cogiendo mucho cariño a esa mujer, y Anne también a ella.

Sabiendo de esta relación y de la decoración que estaban haciendo en la mansión de Sylvie de la Marco, Rudy Schell, el supervisor del FBI que llevaba el caso de Parker Bennett, le pidió a Glady que colocara micros en la casa de la condesa, y a Lane que se ganara la confianza de Eric y tratara de hacerle hablar. Glady aceptó sin pensarselo dos veces, pero Lane se negó en redondo, para ella Eric Bennett era inocente.

Parker Bennett, alias George Hawkins había cometido un grave error. Antes de fingir su propia muerte había transferido casi todo el dinero estafado a una nueva cuenta en Suiza y había apuntado el número de ambas cuentas en dos papeles, pero con las prisas había cambiado los papeles, dejando el papel con el nuevo número de cuenta dentro de una caja de música que había regalado a Anne. El número de cuenta que se había llevado con él era el de la cuenta antigua, en la que casi no había dinero, y después de dos años y las numerosas peticiones de dinero y regalos de la condesa de la Marco, a Parker Bennett ya casi no le quedaba dinero. Debía volver a casa y conseguir ese número de cuenta, después volvería a desaparecer con otra identidad y en otro lugar, así Sylvie de la Marco no volvería a aprovecharse de él.

El último dinero que Sylvie le había pedido habían sido los cinco millones que le iba a costar la redecoración de su piso, y cuando se los pidió Parker se había mostrado reticente, casi violento. Esto hizo a Sylvie sospechar, ¿y si a Parker se le estaba acabando el dinero? ¿y si ya no iba a poder sacar nada más de él? Si eso era así, tendría que buscar una nueva fuente de ingresos, muy probablemente otra de sus aventuras, alguien con dinero dispuesto a dárselo. Y ya que había una recompensa de 2 millones de dolares para aquella persona que pudiera dar información útil sobre Parker Bennett, ¿por qué no hacer un pacto con el FBI? Ellos le darían inmunidad judicial y la recompensa, y ella les diría el nuevo nombre de Parker Bennett, donde se escondía y su número de móvil.

Usando a un abogado conocido por no tener redaños y por conseguir buenos tratos para sus clientes, Sylvie de la Marco hizo llegar este trato a Rudy Schell, pero eso sí, bajo anonimato. Rudy estaba completamente seguro de que era la condesa quien estaba ofreciéndole el trato, pero se negaba a darle la recompensa, pues aunque el trato era bueno, no creía que la historia que le había contado fuera verdad. El abogado le había dicho que Parker la estaba extorsionando para que no rompiera su relación con él y aceptara todos sus regalos, Rudy no se creyó ni por un momento esa versión. Finalmente aceptó el trato, solo que con una variación, la condesa no recibiría el dinero de la recompensa y devolvería el dinero de los regalos que Parker Bennett le había hecho en esos dos años.

Con el número de teléfono fue fácil localizar a Parker Bennett, lo llevaba junto a él y encendido. Había abandonado la isla e iba en un tren hacia la casa de Anne Bennett. Durante todo el camino, y sin saberlo, fue escoltado por coches del FBI, pero cuando llegó a casa de Anne, en lugar de detenerlo le dejaron pasar a hablar con ella. Jonhathan había puesto micros en la casa de Anne Bennett, así que podían oír todo lo que dijeran, y Rudy quería que hablaran, para así poder ver si inculpaba a Eric.

Poco antes de que Parker llegara a casa de Anne, Eric y Lane habían estado allí. Ese día era el cumpleaños de Anne y habían ido a verla, querían que los acompañara a cenar pero ella se había negado. En un determinado momento había cogido la caja de música, pero ésta se le había caído de las manos y se había roto. Al cogerla del suelo descubrió un papel pegado en una de las paredes interiores de la caja, Eric le dijo que sería el número de serie y se lo guardó en la cartera. Después él y Lane se fueron a cenar.

Durante toda la cena Eric estuvo raro, casi no hablaba y cuando ella intentaba comenzar una conversación, él ni siquiera le contestaba. Entonces Lane comenzó a hablarle de Anne, ella la había visto muy débil, estaba muy preocupada, quería que fueran a verla y se quedaran con ella, tenía miedo de que algo le pasara. Eric le reconoció que Anne tenía problemas de corazón, pero que se medicaba y que desde hacía tiempo no le daban arritmias. Quiso ir solo a casa de su madre, pero Lane se negó y le acompañó.

Al llegar a la casa vieron a Anne tirada en el suelo, estaba muerta. Pero había alguien más en la casa, Parker Bennett estaba allí. Parker le pidió el número de cuenta a Eric, que se negó, sin él habrían descubierto la estafa muchísimo antes. Ahora Lane lo sabía, Eric era culpable, cómplice de su padre. Parker sacó un arma y comenzó a forcejear con su hijo, el disparó alcanzó a Parker, que murió en ese mismo momento. Con Parker muerto, solo quedaba una persona que podía incriminar a Eric, y esa era Lane. Le disparó en la cabeza.

No fue más que una herida leve, Lane consiguió esquivar la bala en el último segundo y gracias a Jonathan, que lo había escuchado todo y salió a correr hacia la casa de Anne Bennett nada más escuchó el primer disparo, el de Parker, Lane no sufrió una sola lesión más. Jonathan, que se había enamorado de Lane mientras la vigilaba y que odiaba a más no poder a Eric, redujo a éste en cuestión de segundos. Minutos después, cuando la ambulancia llegó para llevarse a Lane, se subió con ella y no la dejó sola ni un solo minuto.



Bueno, pues aquí acaba la historia de la crédula Lane Harmon. Me he dejado unas cuantas historias por ahí (la de Ranger Cole, la de Sean Cunningham, la de Eleanor Becker...), pero no es que no me hayan parecido importantes, si que juegan un buen papel en el libro, pero... Bueno, pues ya si me despido diciéndoos que espero que os guste el post y nos vemos en el siguiente.


Un saludo y muchos besos!!



24 nov 2017

El Retrato de Dorian Gray

El Retrato de Dorian Gray - Oscar Wilde




¡Muy buenas a todos!

Aún tengo algunos huecos por rellenar dentro del Anualthon 2017, y uno de esos huecos era un clásico, que es la premisa número 20. Bueno pues ya os lo traigo. En este caso opté por El Retrato de Dorian Gray y no sabéis como me arrepiento. La verdad es que el libro no me ha gustado absolutamente nada, supongo que en aquella época todo el rollo del pacto con el diablo para mantener la juventud supuso una gran novedad, pero a día de hoy ya no lo es. Además está la mentalidad del siglo XIX, en la que solo había grandes señores que se dedicaban a vivir la vida sin dar palo al agua, y pobres trabajadores que eran los que pagaban los caprichos de los grandes señores.

También está la visión y la mentalidad que por aquel entonces había de la mujer. Soy, no se si decir feminista, pero sí defensora de la igualdad, y la mentalidad del siglo XIX hacia la mujer me resulta repugnante. Frases del tipo "es demasiado lista para ser una mujer" o "ninguna mujer es un genio, las mujeres son un sexo decorativo" hacían que a mi me entraran ganas de vomitar. Pero lo peor de todo no eran las frasecitas, sino que las mujeres respondían que sí a ellas como si estuvieran de acuerdo con ellas... Vaya mundo el del S. XIX en Gran Bretaña.

Otra pega es lo enrevesado del contenido, las vueltas que da para decir algo y los muchisimos adornos que Oscar Wilde metió con la intención de hacer bella su obra pero que a mí me han resultado cargantes a más no poder. También juega en contra el texto en general, pero no estoy segura de que eso sea culpa del autor o de traducciones mal realizadas, pues que a una frase exclamativa le falte una de las exclamaciones no es cosa del autor. 



Historia

Todo empezó con un cuadro, un cuadro que Basil Hallward pintó para un joven al que poco tiempo antes había conocido, pero un joven que le tenía embobado. Uno de los días en los que Dorian Gray fue a posar para Basil, lord Henry Wotton se encontraba también allí. Ese fue el día en el que Dorian selló su destino, en el que se dejó influenciar por las palabras de un hombre que proclamaba un estilo de vida que ni él mismo seguía.

Ese día Henry le habló de la belleza, tanto de la belleza del propio Dorian como de la belleza que el arte en sí tenía. De la belleza de la literatura, de la belleza de la pintura, de la belleza de la juventud del ser humano... de la propia belleza que Dorian poseía. De la belleza y de los placeres de la vida, siendo la propia contemplación de la belleza uno de ellos. 

Movido por las palabras de Henry, Dorian comentó lo maravilloso que sería no envejecer nunca, vender el alma si fuera necesario para mantenerse siempre joven y bello, y que fuera esa pintura quien pagara los daños de sus errores.

La primera vez que descubrió cambios en el cuadro fue tras la muerte de Sibyl Vane. Dorian la había conocido pocos días antes, estaba divagando por la ciudad cuando encontró un teatro de mala muerte y decidió entrar. Sibyl era la actriz principal, cada noche encarnaba a una de las grandes damas del teatro, y cada noche él se enamoraba más de ella. Él le había pedido matrimonio y ella había aceptado sin siquiera pensarlo, pero esa felicidad se esfumó el mismo día que Dorian llevó a Henry y a Basil a una de sus representaciones. Sibyl actuó mal, había vivido siempre para el teatro y lo veía como una realidad, pero ahora su realidad era Dorian y parecía haberse dado cuenta de toda la falsedad que había en el teatro. Su príncipe azul ya no era un príncipe azul, solo era un hombre gordo maquillado.

Dorian la veía como a una de esas grandes damas del teatro, estaba enamorado de ellas, pero ella había roto todo el encanto que había visto en ellas con esa actuación tan pésima. Dorian la abandonó, fue cruel con ella, pero no aguantaba lo que ella había hecho. Sibyl se suicidó esa misma noche, él no lo entendía, pero tampoco lloró su pérdida ni se sintió ruin. Fue al conocer la historia de su muerte que descubrió el primer signo del pecado, la expresión del cuadro había cambiado, ahora podía verse una expresión de desprecio en sus hermosos labios.

Debía esconder el cuadro, no estaba seguro de que estaba ocurriendo con él, pero estaba seguro de que había cambiado, de que algo era diferente. Lo llevó a una habitación apartada, en la planta superior, era donde su abuelo le había educado de pequeño y llevaba cerrada desde que éste había muerto. Solo él tenía la llave, así que nadie descubriría el cambio.

Entonces se planteó algo, si en lugar pasar el tiempo y las vivencias por él, si en lugar de ser su cuerpo el lienzo sobre el que quedaban las marcas de aquello que vivía, si en lugar de reflejarse sus pecados en su piel se reflejaban en el cuadro, ¿qué debía hacer? ¿Evitar que el cuadro cambiara o vivir todo aquello que quisiera, disfrutando y descubriendo las sensaciones de todo, y que el cuadro pagara por ello?. Eso haría, el cuadro sería quien cargara con su vergüenza.

Mientras que en las películas, al menos en la de 2010, sabemos que Dorian se entrega a las pasiones del sexo, seduciendo casi a cualquier chica que se le ponga por delante, en el libro no se dice nada de eso, más bien se insinúa. Se habla de ciertas drogas, como el opio, y también se dice que visita ciertos lugares de mala muerte, que lo mismo pueden ser prostíbulos que fumaderos de opio, pero no se dice nada de cuál de ellos es. 

El caso es que van pasando los años, y mientras que el cuadro cambia volviéndose cada vez más grotesco, Dorian sigue siendo el mismo joven hermoso que Basil pintó, mismo rostro, misma edad, aunque en realidad va ya camino de los cuarenta. Durante estos años sabemos que se deja llevar por el arte del coleccionismo, dándole por las joyas, por la pintura, por las obras de arte, por instrumentos musicales raros... Pero también sabemos que va coleccionando casos de vergüenza y desgracia a su alrededor. Todos los que fueron sus amigos, menos Basil y Henry, le desprecian, aunque desconocemos los motivos. Todos los jóvenes que se han dejado influenciar por él han acabo cargando con una gran vergüenza a sus espaldas. Así como las mujeres, que han perdido el respeto que les profesaban y su honor, dejándolas de lado todos y todas aquellas que las frecuentaban.

Su retrato cada vez es más grotesco y él está cada vez más asustado porque alguien pueda descubrirlo, pero aún con esas decidirá mostrárselo a quien le maldijo con él cuadro, Basil era el culpable de lo que le ocurría. Así, cuando Basil fue a buscarlo para despedirse, se marchaba a París, también aprovechó para preguntarle si todo lo que se decía de él era cierto, pues si era cierto era una persona más que despreciable. Dorian le reconoció la verdad y le instó a ver el cuadro, diciéndole que el cuadro era el reflejo de su negra alma. Basil se quedó espantado al verlo, no paraba de pedirle a Dorian que se arrodillaran para rezar, que sus pecados aún podían ser perdonados. Pero no, no podían serlo, y el que estaba a punto de cometer tampoco. Un odio incontrolable se apoderó de Dorian, que mató a Basil clavándole un cuchillo que cogió de una mesa cercana.

El cuadro había vuelto a cambiar, ahora sus manos estaban manchadas de sangre. Salió de la habitación, y dejando allí el cuerpo de Basil cerró con llave sin volverse a mirar atrás. Guardó la maleta y la chaqueta de éste, ya se desharía de ella, y salió a la puerta para acto seguido llamar al timbre y que su criado le viera llegar, así tendría una coartada para la desaparición de Basil. Días después se encargó de hacer desaparecer su cuerpo, llamó a Alan Campbell, habían sido amigos pero Alan ya no quería saber nada de él y le obligó a deshacerse del cadáver. Alan era un químico excelente, sabía el efecto que los ácidos tienen sobre el cuerpo, y eso fue lo que usó para hacer desaparecer el cuerpo de Basil, pero no lo hizo porque quisiera ayudar a Dorian, sino porque Dorian le amenazó.

Pero no fue únicamente la sangre de Basil la que manchó las manos del retrato de Dorian, también la de James Vane. James era el hermano pequeño de Sibyl, y le había prometido que si "el príncipe encantador" le hacía daño, le mataría. Príncipe encantador era el nombre con el que James le conocía, Sibyl se había negado a decirle su verdadero nombre. La primera vez que le atacó, Dorian consiguió escaparse alegando a su juventud. James era marinero, desconocía que Dorian llevaba más de 15 años con el mismo aspecto

Sabiendo que Dorian era realmente el hombre al que estaba buscando, James se puso a seguirle, colándose en una de las propiedades en la que Dorian pasaba las vacaciones con algunos invitados. Fue uno de estos invitados quien acabó con la vida de James. Habían salido a cazar y éste se escondía en esos mismos campos. Una liebre salió corriendo hacia donde estaba James y al dispararle, el cazador erró el tiro, que acertó en el pecho de James.

Después de un tiempo desaparecido, yendo y viniendo de un lugar a otro, Dorian volvió diciendo que iba a ser bueno. Como ejemplo le contó que había estado viendo a una joven, una campesina de un pueblo de la que se había enamorado, pero que para no herirla la había abandonado. Henry le hizo ver que eso no había sido un acto de bondad, sino más bien un acto de cobardía y de mentira que él mismo se contaba para así no sentirse culpable. Movido por las palabras de Henry, que le había dicho que la gente no puede cambiar, volvió a casa y subió para ver el cuadro. Había cambiado, ahora su rostro mostraba un brillo de astucia en su mirada y una sonrisa hipócrita.

No pudo más, llevaba tiempo mortificándose por sus pecados, cuestionándose si debía confesar el asesinato de Basil Hallward, de cuya desaparición aún se hablaba. Había decidido cambiar de vida, pero acababa de darse cuenta de que no era posible cambiar, solo había una solución, acabar con aquello que le tenía tan preocupado. Debía destrozar el cuadro. En el mismo momento en el que Dorian clavó el cuchillo sobre el lienzo, un grito de dolor se oyó por toda la casa. Sus criados subieron corriendo a la habitación donde el cuadro se encontraba, pero encontraron la puerta cerrada, no consiguieron abrir la puerta, así que se descolgaron por el linde del tejado hasta el balcón. Junto al cuadro encontraron un cuerpo, era un hombre grotesco con un cuchillo clavado en el corazón, hasta que sus criados no vieron sus ropas y joyas no descubrieron a quién pertenecía el cuerpo.



Bueno, pues más o menos resumidito, pero aquí tenéis la historia según nos la contó Oscar Wilde. Como en todas, pues hay diferencias con las películas, pero la verdad es que se asemeja bastante.

Bueno, pues aquí me despido, y si os animáis a leerlo, que sepáis que casi todo lo que hacen en el libro es hablar, poco más hacen...


Un saludo y muchos besos!!



17 nov 2017

Escrito en el Agua

Escrito en el Agua - 
Paula Hawkins




¡Muy buenas a todos!

¿Sabéis esas novelas que por una o por otra cosa simplemente te entran por los ojos y hasta que no las lees no dejas de pensar en ellas? Pues eso es lo que a mi me paso con ésta. No estoy segura de si fue por el título, por la imagen del agua de la portada, por el color... O quizás simplemente fue una combinación de todo ello... No lo se, pero surtió efecto. 

Si miráis la portada, son dos los colores predominantes, aunque destaca bastante más el azul. Y diréis ¿Por qué nos cuenta esto? Pues porque esta novela va a convertirse en otra premisa más del Anualthon 2017, la premisa número 5, un libro con tu color favorito, y este no podía ser más que el azul, en esos mismos tonos turquesa que aparecen en esta portada.

La verdad es que para mí leer este libro ha sido un poco lioso, no por la historia en sí, sino por la cantidad de personajes y la forma en la que estaba planteada la historia. No quiero asustaros, la verdad es que la novela esta muy bien y a mi me ha gustado bastante, pero en esta novela no tenemos un personaje protagonista que nos va contando lo que le va ocurriendo poco a poco. No, tenemos a 14 personajes, contados, que nos van contando su visión de la historia, lo cual se vuelve una locura pues más de una vez, sobretodo al principio de la novela, tienes que echar la vista hacia atrás mientras te preguntas, ¿y este/a quién era?

He estado investigando por la red y hay una web de comentarios donde parece que a nadie le ha gustado el libro, pero hay alguien incluso que comenta que "da muchísimas pistas que hacen que veas el final del libro antes de llegar incluso a la mitad", estoy totalmente segura de que esa persona en cuestión no le ha dado la oportunidad y lo ha terminado de leer, pues hay un giro final que desmonta todas esas pista y que acaba siendo muy prometedor.




Historia

Jules había luchado contra viento y marea para escapar de aquel lugar al que de pequeña llamaba hogar, pero ahora tenía que volver y hacerse cargo de una adolescente a la que no conocía de nada. Habían encontrado a su hermana Nel (Danielle) flotando en las aguas de la poza. La poza de las Ahogadas era una parte del río en la que muchas mujeres habían muerto, bien porque las habían ajusticiado allí, ahogándolas con todo el rollo de las brujas y la inquisición, o bien porque habían elegido ese lugar para suicidarse.

Jules no podía creer que su hermana hubiese hecho eso, estaba obsesionada con la poza y con las mujeres que en ella habían perdido la vida, pero ella no era una suicida. Aún así el cuerpo parecía afirmar lo contrario, no había heridas en su cuerpo que pudieran suponer que la hubieran ahogado, pero tampoco había agua en sus pulmones, había muerto al chocar contra el agua. En cambio Lena, la hija de Nel, si creía que su madre podría haberse suicidado, pero se mostraba reacia a confesar el motivo de ese pensamiento.

Jules y Nel llevaban mucho tiempo sin hablar, Nel la llamaba de vez en cuando, pero Jules nunca le devolvía las llamadas, escuchaba los mensajes e incluso a veces los guardaba, pero nunca le devolvía las llamadas. En esos mensajes ella le hablaba de su trabajo, de Lena, pero nunca le dijo que estuviera mal, como Lena afirmaba que estaba. Según Lena su madre hacía meses que había dejado de ir a nadar, pero eso Jules no lo sabía, si de verdad había dejado de ir a nadar sí que tenía que estar mal, pues apartarla del agua era algo imposible.

Por otro lado tenemos la historia de Louise. Louise era la madre de Katie, y Katie se había suicidado en esa misma poza pocos meses antes. Louise quería entender el motivo por el que su hija se había suicidado, pero a pesar de no entenderlo no dudaba en culpar a Nel y a Lena por ello. Lena y Katie habían sido muy buenas amigas, pero en los últimos tiempos se habían distanciado, incluso se habían peleado, teniendo que mediar un profesor para separarlas.

Lena y Josh (el hermano pequeño de Katie) conocían el secreto, pero habían prometido a Katie no contarlo cuando ésta aún vivía, y ahora que había muerto habían decidido mantener la promesa y no contar nada. Pero Josh no sabe mentir y acabará contándole todo a Sean, al jefe de policía. Katie mantenía una relación con Mark Henderson, uno de los profesores del instituto en el que ella estudiaba. Lo habían mantenido en secreto pero Josh se había enterado y se lo había contado a Lena, y un día en el que Lena y Katie estaban hablando a voces Nel se enteró. Cuando Katie le dijo a Mark que lo sabían, él la dejó y la culpó de haberle destrozado la vida, pues si lo descubrían él acabaría en la cárcel por pederasta. Katie se suicidó para proteger a Mark, el suyo si había sido un suicidio.

También está la historia de Nickie. Nickie es ya muy mayor y le cuesta moverse, pero aún así ella sabe que la muerte de Nel Abbott no ha sido un suicidio y va a intentar hacer lo posible porque la historia real vea la luz. Nickie es medium y uno de los muertos con los que habla es su hermana Jeannie, Jeannie le contó como ella vivió la muerte de Lauren Townsend, y ella se lo contó a Nel. Nel estaba interesada en su historia pues Lauren había sido una de las mujeres que había muerto en la poza.

También están la historia de Sean, su padre Patrick y su esposa Helen, pero deben contarse por separado. Patrick Townsend era el marido de Lauren Townsend, y Sean, por tanto, su hijo. La versión oficial era que Lauren tenía un amante del que nadie sabía nada, y que motivada por su abandono ella se había tirado desde el acantilado a la poza. Patrick, al notar su falta, había montado a su hijo en el coche y se había encaminado a la poza. Había dejado a Sean junto a un árbol y se había metido en el agua para rescatar a su mujer, pero ella ya había perdido la vida en esas aguas. Fue Jeannie, la hermana de Nickie, quien había encontrado a Sean y como no quería volver a casa, se lo había llevado con ella a su casa para que se calentara y comiera algo, pues el suicidio había ocurrido en plena noche y además estaba diluviando, y Sean estaba empapado.

Sean había crecido y a día de hoy era el nuevo jefe de policía, sustituyendo en el cargo a su padre, que había sido el anterior jefe de policía. Sean se había casado con Helen, una mujer a la que su padre había elegido para él, una mujer más adecuada para Patrick que para Sean, que no la amaba. La muerte de su madre se había convertido en tema tabú, su padre se había encargado de ello, y a Sean no le había quedado otro remedio que hacer caso a todo lo que su padre decía y ordenaba hacer.

Nel era fotógrafa y escribía artículos de prensa, había ganado premios incluso. Ella siempre había estado obsesionada con la poza y se había propuesto escribir un libro con las historias reales de las mujeres que habían muerto en la poza. Ese era el motivo por el que Louise estaba tan molesta con ella, no quería que su hija apareciera en su libro y quería todo el material que tuviera sobre ella, sobre todo las imagenes que pudiera tener de su suicidio, pues Nel tenía dos cámaras instaladas en la poza. 

Este era también el motivo por el que Nel se había acercado a Sean, para que éste le hablara de su madre y de lo que ocurrió aquella noche. Él se había ceñido a la versión oficial de la historia, pero había cometido un gran error, se había enamorado de ella, comenzando una relación a escondidas que Patrick descubrió, obligando a su hijo a abandonar dicha relación. Pero entonces apareció Nickie y le contó lo que su hermana Jeannie le había contado antes de morir.

Jeannie era policía y trabajaba con Patrick. Ella fue la primera en llegar una vez Patrick dió el aviso, también fue la que encontró a Sean bajo un árbol. Sean no quería irse a casa, así que Jeannie se lo llevó con ella a su propia casa. Tras secarle le preparó una taza de té y una tostada con queso y le pidió que le contara lo que había pasado. Sean le dijo que se había despertado y había oído a sus padres gritarse, después había oído un golpe y un ruido parecido a un perro cuando gime, pero ellos no tenían perro. Entonces había bajado y corriendo se había subido en el coche de su padre, allí estaban ya su madre y su padre, y los tres fueron juntos a la poza. Pero solo le contó eso, ya se había ido demasiado de la lengua, después de eso no volvió a decir una palabra.

También aquí entra Erin. Erin es una policía a la que habían trasladado allí pues la habían pillado manteniendo una relación con otra agente y la habían amonestado. El caso es que Erin es la única que se toma el caso en serio. En un determinado momento, cuando la relación de Katie con Mark Henderson se descubre, Lena decide vengarse de él, haciéndole pagar por lo que le había ocurrido a su amiga, pero en lugar de eso, lo que hace es descubrir un objeto que tenía Mark y que no pertenecía a él.

Mark acababa de regresar de unas vacaciones, cuatro días en Málaga, pero antes de irse se había pasado por el despacho de la directora del instituto en el que trabajaba. La directora era Helen Townsend, la esposa de Sean. Fue allí porque quería tener algo de Katie, ya que cuando su relación se rompió y ella se suicidó, él quemó todas sus cosas, pero ahora no soportaba no tener nada de ella, y sabía que en el despacho de Helen había fotos de los alumnos, y por supuesto de Katie. Pero en lugar de una foto de Katie, lo que encontró fue una pulsera de plata con un cierre de ónice.

Cuando Mark entró ese día en casa, Lena estaba allí y se pelearon. Durante el forcejeo la maleta de Mark salió despedida y de ella se escapó la pulsera que había encontrado en el despacho de Helen. Lena la reconoció de inmediato, esa pulsera era de su madre, siempre la llevaba encima. Mark le propuso un trato, ella le dejaba escapar y él le contaba dónde y cómo la había encontrado.


Vale, decidme, dejadmelo en los comentarios antes de seguir leyendo, ¿quién creéis con estas pistas que mató a Nel?



Al volver a casa Lena le contó a Jules que Mark tenía la pulsera de Nel, y que él la había encontrado en el despacho de Helen. Ambas creían que Helen era quien había matado a Nel, pues su marido la había engañado con ella. Entonces Jules llamó a Erin, pues en ella si que podía confiar, pero Erin no estaba en comisaría, estaba en casa de Patrick. Erin se acababa de enterar de la relación que había habido entre Sean y Nel, y había ido a casa de Sean, pero él no estaba allí, así que había pasado por casa de Patrick (vivían uno al lado del otro) y al encontrar la puerta abierta había entrado.

Descubrió que Patrick no vivía solo en esa casa, no, la compartía con Helen, que se había ido a vivir con él cuando supo que Sean le estaba poniendo los cuernos. Cuando Erin llegó a casa de Sean, Helen sí que estaba en casa, pero no había respondido, y al verla entrar en casa de Patrick se había presentado allí. Helen quería explicaciones, y Erin también, pero solo Erin las obtuvo

Helen consiguió retenerla hasta que Patrick llegó, quien no se entretuvo nada más que en amenazarla. Y parecía que estaba todo perdido hasta que Jules se presentó también en aquella casa. Había ido a comisaría a hablar con Erin sobre la pulsera, pero Erin no estaba allí, y Nickie, que había hablado con Erin poco antes, fue quien le dijo que estaba en casa de los Townsend.

Patrick también amenazó y trató de amedrentar a Jules, pero una cierta locura se apoderó de Jules y le espetó todo lo que pensaba de él. Además puso la pulsera encima de la mesa y acusó a Helen de haber matado a su hermana. Helen se vino abajo, dijo que se había encontrado la pulsera y que no sabía de quién era, estaba aturullada, no sabía cómo salir de ese aprieto. Patrick no podía ver como la acusaban, confesó haber sido él quien había asesinado a Lauren y ser él quien había asesinado a Nel, si Helen tenía la pulsera era porque la había encontrado en su coche.

Según la versión que Patrick dió, él y Lauren estaban peleando, él le dio un mal golpe y ella sufrió graves lesiones, entonces la subió al coche y la llevó a la poza. Sean salto de golpe al coche y como no quería dejarlo solo en casa se lo llevó con ellos. Lo dejó junto a un árbol y se llevó a su madre al río, donde la ahogó. Con Nel había sido fácil, se citó con ella en el acantilado para contarle la verdad sobre Lauren, y al ella llegar medio borracha, forcejearon, le arrancó la pulsera y la tiró desde el acantilado.


¿Era quién pensabais? Pues si la respuesta era sí, entonces estáis equivocados. Seguid leyendo.


Pasarán algunos meses y veremos como Lena se mudará a Londres con Jules, donde vivirán como si fueran madre e hija, aunque sean tía y sobrina.

Sean y Helen se irán del pueblo para escapar de todo aquello, pero Sean acabará abandonando a Helen, ¿para qué vivir con ella si ni siquiera la ama?

Nickie se irá a España, donde el clima es más cálido y mejor para sus dolores de huesos, todo gracias a Nel, que le había dejado algo de dinero en su testamento.

Patrick, en prisión, no se arrepentirá de nada de lo que ha hecho, pero le joderá mucho que nadie haya ido a verle desde que ingresó en prisión, ni siquiera su querida Helen.

Louise, su marido y su hijo Josh también se mudarán, pues no son capaces de vivir en la misma casa en la que creció Katie, nunca la olvidarán, pero no pueden más.

Erin, que se había marchado, regresó, e igual que se fue pensando que las cosas no encajaban, anduvo por el pueblo pensando lo mismo, había cosas que no encajaban. Nel no tenía heridas defensivas si como Patrick decía habían forcejeado, por ejemplo.

En las últimas páginas es el fugado Sean Townsend quien nos dedica unas palabras. Nos dice que tras hablar con Nickie, Nel volvió a intentar hablar con él y acabaron, medio borrachos, en la casa del río donde siempre se encontraban y donde Patrick les descubrió. Se acostaron y fue allí donde Nel dejó olvidada la pulsera. Nel no paraba de pedirle que recordara lo que le había pasado a su madre, y por ello subieron al acantilado. Con los ojos cerrados, Sean pudo recordar como durante el viaje en coche, su madre alargaba su mano para intentar tocarlo, una vez llegó a hacerlo, y él, asustado, la empujó para que no le tocara. Con los ojos cerrados, y con las manos en la parte baja de la cintura de Nel, Sean la empujó suavemente como lo había hecho con su madre.


¿Qué? ¿Habéis acertado? Me atrevería a decir que no. No sufráis, yo también me la comí... Bueno, pues con el libro terminado, aunque reconozco que me he comido el melodrama emocional que había entre las hermanas y que había motivado que Jules no le hablara a Nel, me despido diciéndoos que espero que os guste el post y nos vemos en el siguiente.


Un saludo y muchos besos!!